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Protocolo de actuación en el descanso de un partido

Lo que a continuación se expone, es un ejemplo de actuación durante los quince minutos de rigor que dura el descanso entre ambas partes de un partido. Obviamente cada entrenador y cada cuerpo técnico tendrán su visión de cómo aprovechar y sacar el mayor rendimiento posible a este periodo de tiempo.

Quince minutos es el tiempo que estipula el reglamento de la FIFA para el periodo comprendido entre la primera y segunda mitad de un partido.

Descanso

Podríamos establecer tres bloques de cinco minutos en los que cada uno tendrá un objetivo distinto con el fin de poder intentar obtener el máximo provecho y que los jugadores salgan al terreno de juego con las ideas claras para afrontar con mejores garantías el segundo tiempo. Partimos de la base de que el equipo tendrá más o menos asimilado un modelo de juego que ejecutar en el campo. Este modelo de juego habrá sido previamente trabajado por el conjunto en los entrenamientos pudiendo alterar algún factor dentro de los principios propios del modelo en función del rival al que nos enfrentemos pero siempre priorizando nuestra idea de juego.

Bloque 1. Primeros cinco minutos

Mientras los jugadores se dirigen al vestuario para recuperarse del esfuerzo, hidratarse, realizar algún estiramiento específico o en algún caso en particular ser tratado por el fisioterapeuta, si disponemos de uno, el resto de miembros del cuerpo técnico se reunirá para:

  1. Comentar las cuestiones tácticas que el equipo está realizando correctamente.
  2. Comentar las cuestiones tácticas que el equipo debe mejorar en el segundo tiempo.
  3. Recalcar y preparar el contenido que se va a exponer a los jugadores en los bloques siguientes. Aspectos a corregir táctica y técnicamente en el segundo tiempo. Ir desde lo colectivo a lo particular. (Colectivo, intersectorial, por línea e individual)

Bloque 2. Segundos cinco minutos

Durante este periodo tenemos que exponer todos los aspectos a corregir en el segundo tiempo. Hacer un breve análisis de la primera mitad (cuatro o cinco frases) y recalcar lo que el equipo tiene que cambiar para obtener beneficio en esos aspectos del juego que han sido desfavorables en la primera mitad.

Las indicaciones deberán exponerse siempre de manera positiva. No es momento de realizar críticas ni señalar a ningún jugador en particular. Tampoco debemos pedir al futbolista que realice acciones, asociaciones o conceptos que no se hayan trabajado durante la semana ya que podríamos estar haciendo dudar aun más al jugador sobre lo correcto e incorrecto.

Debemos dirigirnos al grupo con seguridad, frases cortas y directas. Partiremos por los errores o conceptos que el GRUPO COMPLETO está realizando e ir, como comentamos anteriormente, de lo colectivo a lo individual. Tenemos que conocer a nuestros jugadores, es importante saber cómo reaccionan a las órdenes y en el aspecto particular, en algunos casos será necesario terminar la charla completa para antes de salir de nuevo al campo, dirigirse en exclusividad a uno o varios futbolistas que pueden reaccionar mal a las correcciones delante del colectivo. No olvides que siempre buscamos salir al terreno de juego con las máximas garantías de competir por obtener la victoria.

Bloque 3. Últimos cinco minutos

Este último bloque estará reservado para señalar todos los aspectos del juego que se han realizado correctamente, en los que hemos sido superiores a nuestro rival y en los que el equipo mejor se ha encontrado en los primeros cuarenta y cinco minutos.  De nuevo debemos partir de lo colectivo a lo individual.

También debemos aprovechar este último intervalo para motivar al conjunto. Independientemente de cómo vaya el resultado ya no se puede cambiar lo sucedido en el primer tiempo, así que hay que centrarse en aquellos aspectos que el equipo puede actuar. Nunca se puede dejar de competir con la máxima intensidad. Hay que volver a recordar el enorme esfuerzo realizado durante la semana. Valorar lo conseguido y alentar hacia las metas u objetivos que tenemos planteados. Fomentar la unión de los individuos en beneficio del bien colectivo, que todos sepan que su papel es importante dentro del terreno de juego.

En muchos casos es necesario realizar una o varias sustituciones en el descanso. Si estos cambios están programados minutos antes de la conclusión del primer periodo es necesario que los jugadores que se disponen a saltar al campo comiencen cuanto antes las tareas de calentamiento con el fin de que puedan estar presentes en el segundo y tercer bloque del protocolo. En el caso de que la sustitución sea decidida en el propio descanso, podríamos delegar la tarea de informar al jugador sobre sus premisas individuales y compromisos grupales en algún miembro del cuerpo técnico.