Así juega Bélgica – Análisis para el Mundial 2018

Análisis del Sistema y Modelo de Juego de Bélgica

Los sistemas que utilizan los belgas son el 1-3-4-2-1 y el 1-4-2-3-1. Martínez ha conseguido una alta participación ofensiva de la totalidad de sus jugadores, manteniendo siempre gran amplitud para uso de los carriles exteriores. Ataca en bloque con cortas distancias entre líneas, quedando larga distancia entre portero y defensas. Son muy dinámicos en ataque, con cambios de posición e incorporaciones a líneas siguientes y anteriores. Los volantes realizan recorridos a lo largo de toda la banda.  En la mediapunta, Mertens cambia de posición a volante para que De Bruyne, Carrasco o Eden Hazard jueguen hacia dentro como enganches partiendo desde la banda.

Inician el juego por dentro con conducción de balón con los centrales, participando los mediocentros y los volantes. Se ofrecen para recibir Fellaini, Dembele y De Bruyne por carril central para generar juego en campo contrario, hasta la recepción de estos jugadores no arriesgan el pase. Además cuentan con el apoyo de Courtois en la portería con capacidad para distribuir pase corto o largo. Es en zona 1 (campo propio) por lado izquierdo salen con Courtois, Vermaelen o Vertonghen donde pueden optar por salir en largo ante presión buscando a Lukaku, Carrasco o Batshuayi como referencias. Debido a la calidad de control y pase de sus futbolistas puede dominar la segunda jugada creando un ataque organizado.

Insisten en el juego combinativo, asumiendo riesgos en el pase ante presión en el inicio del juego. Fellaini y De Bruyne asumen la tarea de canalizadores del juego. Con Eden Hazard y Carrasco en el campo al mismo tiempo son más constantes los ataques por el carril izquierdo. Alderweireld, Vermaelen y De Bruyne dotan al equipo de cambio de orientación. En cualquier carril gozan de uno contra uno con Carrasco, De Bryne, Eden Hazard o Chadli. Los volantes que cumplen con tareas de laterales, mantienen la amplitud en banda y son los centrales los que realizan incorporaciones para crear superioridad hasta zona 3 ofreciendo paredes a los volantes. En el carril derecho Meunier da profundidad y por el izquierdo Vertonghen juega hacia dentro.

El cierre defensivo se compone de dos jugadores en última línea y uno por delante en ayuda y vigilancia. Ejecutan posesiones elaboradas hasta inmediaciones del área contraria con intención de penetrar en ella. En caso de no adentrar al área, dotan de tiro desde media y larga distancia los De Bruyne, Vertonghen, Lukaku o Tielemans.

Hacia el interior del área realizan desmarques en profundidad Lukaku y Eden Hazard. Lukaku es la referencia en el área pequeña y en el punto de penal, siendo esas zonas las referencias de envíos. Por el carril derecho son frecuentes los centros desde las botas de Meunier. Además de Lukaku, tienen apariciones en zona de remate De Bruyne, Batshuayi y Eden Hazard. La llegada de los defensas centrales a zona 3 y la acumulación de atacantes en la frontal y costados del área rival, con un total de hasta ocho jugadores, provoca que puedan dominar la recogida de rechaces.

En defensa, el sistema para dar profundidad defensiva en 1-5-4-1 ya que juega con tres centrales. No cierra espacios entre líneas, hay larga distancia portero-defensa, media distancia entre defensa-centrocampistas y centrocampistas-media punta y larga entre media punta-delantero. Defensivamente son poco dinámicos, los tres centrales y el portero son los que dominan los conceptos defensivos, no realizan cambios de posición en tarea defensiva salvo. Las incorporaciones constantes al ataque hasta zona 3 de dos de los tres centrales belgas marcan el estilo de juego. Alderweireld y Vertonghen avanzan a línea de centrocampistas y participan en la creación de juego en ataque organizado.

No tapan correctamente los tiros y centros. Los defensas centrales quedan en duelos frente a los delanteros rivales. Les realizan centros, ya que también han de soportar duelos 1×1 contra extremos y les pueden atacar a las espaldas de los volantes. Aparecen fallos de coordinación en la línea defensiva cuando Carrasco se sitúa como lateral para formar parte de la línea defensiva de cinco. Existen problemas entre defensas centrales para defender balones aéreos. Con las líneas adelantadas no defienden bien los centros laterales. Los envíos del rival buscando los delanteros pueden provocar filtraciones entre líneas que provocan que la defensa se tenga que quedar en uno contra uno. Los centrocampistas son de vocación ofensiva, creativos, no son especialistas en tareas defensivas y les cueste defender a sus espaldas las incorporaciones de los rivales desde segunda línea.

Solamente los tres defensas centrales pueden garantizar ganar duelos aéreos en zonas 1 y 2 para tratar de dominar la recogida de rechaces y poder anular la segunda jugada. No orientan los despejes, despeja alejando el balón lo más lejos posible de su portería.

Transición Defensiva

La pérdida de posesión se produce en envíos al área y pases interceptados con espacios a la espalda de la línea defensiva, que frecuentemente se encuentra adelantada. También en los carriles laterales al encontrarse los volantes muy adelantados. En el cambio de rol ataque-defensa son rápidos los tres centrales de la línea defensiva, pero no todo el equipo. Reaccionan con presión avanzada, pero les falta rapidez en el marcaje. No hay regreso intensivo por parte de los delanteros, volantes ni media punta. Realizan repliegue medio, pasivo y lento dejando amplios espacios por delante de los tres centrales. Los carriles exteriores quedan en menor protección, a los cuales tienen que acudir con coberturas forzadas y basculaciones incompletas. Fellaini, Vertonghen, Alderweireld y Vermaelen hacen que el rival no pueda avanzar con claridad temporizando las jugadas. Hacen uso de la falta táctica en la presión avanzada. Tras recuperación pueden consolidar posesión con un nuevo ataque organizado.

Transición Ofensiva

Por falta de velocidad en elaboración durante la transición y ausencia de desmarques en profundidad bien sincronizados, no aprovechan los espacios libres con serio peligro. Son Lukaku, Eden Hazard y De Bruyne los que dotan al equipo de poder reaccionar con efectividad en transición defensa-ataque. Dominan la amplitud con ocupación y referencia siempre en banda, pero no profundizan. La velocidad de sus contraataques desde cualquier zona es media, llegando en oleadas.

En zona 1 (campo propio), el contraataque es posible si encuentran pase a Carrasco o un jugador de velocidad en banda. Carrasco es su principal conductor desde esta zona, donde hay ausencia de garantizar el juego de cara. El equipo siempre busca la salida por banda pero lo hace con el objetivo de finalizar la jugada por el centro con algunos de sus principales atacantes. En recuperación en zona 2 (Centro del campo) pueden optar por contraataque o ataque organizado. Tratan de encontrar en el pase de descongestión a Lukaku, que junto a Eden Hazard juegan de cara. De Bruyne y Eden Hazard son los conductores del contraataque por carril central desde zona 2 administrando la jugada. En zona 3 realizan contraataque con Lukaku de referencia como receptor de pase. De Bruyne y Eden Hazard se erigen como conductores con capacidad de excelente último pase y temporizando con calidad técnica. Lukaku y Batshuayi juegan de cara en zonas de finalización.

Aspectos importantes del balón parado

Bélgica es un cuadro capaz de sorprender a los rivales en estrategia, con buena distribución de envíos y una gran capacidad de asociación tras córner y faltas. Su movimiento preferido es el balón al segundo palo. De Bruyne y Eden Hazard son los habituales lanzadores, ambos de alta calidad para tiro o centro. Realizan habitualmente los saques en corto, situando en el interior del área rival cuatro o cinco jugadores, de los cuales destacan como rematadores Lukaku, Vermaelen, Vertonghen, Alderweireld, Ciman y Boyata, salvo Lukaku todos ellos son defensas. Por el contrario no dominan el juego aéreo ni las segundas jugadas tras balón parado, por ello se hacen fuertes sacando en corto.

No dominan las acciones a balón parado defensivas, ya que su intensidad es media en la marca. Courtois es su gran valedor en el juego aéreo dentro del área siendo un portero de garantías con buena salida para el blocaje. Ocho jugadores de campo más el portero suelen encargarse de defender el área, uno queda de vigilancia en la frontal y el punta queda alejado hacia mediocampo. Las faltas laterales y escoradas las defienden en línea y los saques de esquina con una línea de tres en el interior del área pequeña, un jugador por delante ella y otra línea de cuatro por delante más un jugador suelto para vigilancia, es decir una defensa mixta con defensa al hombre y zonal.

El entrenador: Roberto Martínez

El entrenador español asumió el reto de llevar a Bélgica al siguiente nivel. El técnico ofrece un estilo de juego tremendamente vertical y ofensivo donde la defensa pasa a tener un papel secundario. Su sistema es un puzzle difícil de entender donde la concentración de sus jugadores tiene que ser máxima.

Plantilla de Bélgica

Fortalezas y debilidades de Bélgica

FORTALEZAS

Calidad y potencia en zonas ofensivas
Un sistema calculado
Superan los duelos uno contra uno
Cuentan con dos estrellas del Mundial

DEBILIDADES

Problemas en el juego aéreo
Mucho ataque igual a poca defensa
Fragilidad en los metros finales de su campo
Arriesgados en campo propio

 

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